Pertenece a la comunidad de Madres Carmelitas de la Antigua Observancia. Las obras no se iban a concluir hasta el año 1580.
El exterior del edificio resulta muy sobrio y en él sólo llama nuestra atención el arco de ingreso, que decora sus enjutas con relieves de la Virgen y San Gabriel, componiendo la escena de la Anunciación; una jarra de azucenas, situada en la clave, completa el tema. En el siglo XVIII, se construyeron dos cuerpos de curiosos miradores y una espadaña.

El interior repite el modelo de iglesia morisca granadina de una sola nave de cajón y capilla mayor en alto sobre gradas, cubriéndose ambos espacios con artesonados mudéjares. La armadura de la capilla mayor es de planta octogonal, y descansa sobre trompas aveneradas de yeserías. Muestra estrellas y crucetas en los faldones y limas mohamares en los ángulos. Del centro pende una graciosa piña en la que los mocárabes han sido sustituidos por ovas y perlas.